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Superintendencia de Seguridad Social (SUSESO) - Gobierno de Chile

Estas instituciones se encargan de la prevención de riesgos y del tratamiento de los trabajadores que sufren accidentes del trabajo y enfermedades profesionales.

La Ley N° 16.744 sobre Accidentes de Trabajo y Enfermedades Profesionales del 1° de febrero de 1968 establece el seguro de accidentes del trabajo y enfermedades profesionales, que es un seguro obligatorio con cargo al empleador, que cubre las contingencias derivadas de los accidentes sufridos por una persona a causa o con ocasión del trabajo. También cubre las enfermedades causadas de manera directa por el ejercicio de la profesión o trabajo, y que produzcan incapacidad o muerte del asegurado; además, se extiende a los accidentes de trayecto y a los que afecten a los dirigentes sindicales en el desempeño de sus cometidos gremiales.

La creación de las Mutuales se remonta a un grupo de empresarios interesados en revertir la alta tasa de accidentes que existía en el año 1957. Actualmente, en Chile existen tres mutuales de seguridad:

Además, existe el Instituto de Seguridad Laboral, que es la entidad pública encargada de administrar el Seguro Social contra Riesgos de Accidentes del Trabajo y Enfermedades Profesionales.

El seguro laboral

En el contexto del seguro laboral, las Mutuales deben otorgar a sus afiliados:
- Servicios médicos, propios o en común con otra Mutual, que deben incluir servicios especializados, incluso de rehabilitación.
- El beneficio en dinero correspondiente al Subsidio de incapacidad laboral temporal, por la imposibilidad transitoria para trabajar, debido a una enfermedad profesional, accidente del trabajo o accidente de trayecto.
- Deben realizar actividades permanentes de prevención de accidentes del trabajo y enfermedades profesionales.

Pago del subsidio

Las Mutuales, junto con el Instituto de Seguridad Laboral (ISL) o las empresas de administración delegada, según corresponda, son las entidades pagadoras y administradoras del seguro laboral.

Este subsidio se paga desde el día en que ocurrió el accidente laboral o de trayecto, o se informó la enfermedad profesional, por todo el período en que el trabajador requiera guardar reposo, y hasta que se encuentre en condiciones de ser dado de alta para reintegrarse a sus labores y jornada de trabajo habitual.

La duración máxima del período de subsidio es de 52 semanas, prorrogables por 52 semanas más, cuando sea necesario, para un mejor tratamiento del trabajador o para atender a su rehabilitación

Calificación de incapacidad e invalidez

Si al término del reposo indicado, el trabajador no se ha recuperado, se evaluará su grado de incapacidad para trabajar.

La incapacidad permanente es aquella, de naturaleza presumiblemente irreversible, aún cuando subsista capacidad residual de trabajo en el afectado que le permita continuar en actividad. Puede dar origen a una indemnización o pensión de invalidez, dependiendo del grado de disminución en la capacidad de ganancia.

Para el caso de los accidentes laborales o de trayecto, la declaración, evaluación, reevaluación y revisión de la invalidez compete a la Mutual a la que se encuentra adherida la empresa. Si el empleador está afiliado al Instituto de Seguridad Laboral (ISL), esta labor corresponde a la COMPIN.

En el caso de que sea una enfermedad profesional, la declaración, evaluación, reevaluación y revisión de la invalidez es labor de la COMPIN. Esto es independiente de si el empleador cotiza en el ISL o en una Mutual.

La prevención de riesgos

Las mutuales deben realizar actividades permanentes de prevención, capacitación y asistencia técnica en las empresas, sobre accidentes del trabajo y enfermedades profesionales.

Sin embargo, al interior de los servicios públicos y las empresas hay otras herramientas para trabajar en la prevención: Comités Paritarios de Higiene y Seguridad, instancias de participación bipartitas (trabajadores y la empresa) cuyas decisiones son obligatorias para la empresa y los trabajadores; Departamentos de Prevención de Riesgos Profesionales, su existencia es obligatoria para las empresas mineras, industriales o comerciales que ocupen a más de cien trabajadores, y el Reglamento Interno de Higiene y Seguridad, cuyo cumplimiento es obligatorio.

La planificación preventiva debe realizarse teniendo en cuenta la naturaleza de la actividad que lleve a cabo la empresa:

  • Riesgo laboral: es la posibilidad de que un trabajador sufra un determinado daño derivado del trabajo.
  • Daños derivados del trabajo: son las enfermedades o lesiones sufridas a causa o con ocasión del trabajo.
  • Peligro: es la fuente o situación con capacidad de daño.
    • Peligros de accidentes: caídas de personas a igual o distinto nivel, atropellos, incendios, contactos eléctricos, contactos térmicos, etc.
    • Peligros de enfermedades: exposición a contaminantes químicos (vapores orgánicos, gases, aerosoles, etc.), a contaminantes biológicos, a contaminantes físicos (ruido, vibraciones, iluminación, etc.)
    • Peligros ergonómicos: puestos de trabajo con pantallas de visualización, carga física, carga mental, insatisfacción.

Afiliación a una mutual

Toda empresa de uno o más trabajadores debe afiliarse a alguna mutualidad o al ISL.

Las empresas que están comenzando sus operaciones pueden afiliarse sin restricción a cualquier mutualidad o al ISL.

Para afiliarse a cualquiera de las mutualidades se requieren los siguientes documentos:

  • Formulario de solicitud de afiliación (que será proporcionado por la Mutualidad), debidamente firmado por el empleador.
  • Fotocopia de Rut de la empresa.
  • Fotocopia de la escritura donde conste la representación legal de la empresa de la persona que firmará la Solicitud de Afiliación.
  • Cuando se trate de un cambio de mutual, también se debe presentar la copia de la Carta de Renuncia presentada a su actual Mutualidad.

La empresa se encontrará afiliada a partir del primer día del mes subsiguiente a la fecha de presentación de la Solicitud de Afiliación, a menos que una vez evaluada la afiliación ésta sea rechazada.

Sobre las cotizaciones

Para estar afiliadas a una Mutual, las empresas deben pagar las cotizaciones por cada uno de sus trabajadores.

a) Cotización básica
Es la que pagan todas las entidades empleadoras del país y corresponde a un 0,9% de las remuneraciones imponibles de cada trabajador.

b) Cotización extraordinaria
Esta cotización es de 0,05% de la remuneración imponible de cada trabajador.

c) Cotización adicional diferenciada
Es la que deben pagar las entidades empleadoras, en función de su riesgo presunto o efectivo.

Las entidades empleadoras que inician actividades deben pagar la tasa de cotización adicional establecida en el D.S. N° 110, de 1968, del Ministerio del Trabajo y Previsión Social, que fluctúa entre el 0 y el 3,4%, en función del riesgo de la empresa según su actividad económica.

Las entidades empleadoras que cumplan con el tiempo de adhesión o afiliación necesario para ser evaluadas por su siniestralidad efectiva, podrán quedar exentas, recargar o rebajar la tasa de cotización adicional. El valor máximo que puede alcanzar la tasa de cotización adicional, es de 6,80%.

Las cotizaciones deben pagarse dentro de los diez primeros días de cada mes al respectivo organismo administrador. Sin embargo, el atraso del empleador en el pago de las cotizaciones, no impide al trabajador contar con los beneficios de la ley.

En caso de incumplimiento de parte de los empleadores de la obligación de cotizar, el organismo administrador deberá hacer la liquidación de las cotizaciones adeudadas, calculando intereses, reajustes y multas conforme lo establece la Ley N° 17.322 (cobro de cotizaciones previsionales), cuyas disposiciones se aplican a la cobranza de cotizaciones establecidas en la Ley N° 16.744.

La fiscalización del cumplimiento de la obligación de cotizar es efectuada por la Dirección del Trabajo a través de las respectivas Inspecciones del Trabajo.

Trabajadores independientes

Los trabajadores independientes, que se encuentran autorizados para cotizar para la Ley N° 16.744, deben estar al día en el pago de las cotizaciones para tener derecho a las prestaciones de la Ley.

Protección del trabajador en seguridad y salud en el trabajo

Seguro contra riesgos de accidentes del trabajo y enfermedades profesionales (Ley N° 16.744)

Administradores del seguro contra riesgos de accidentes y enfermedades del trabajo

Prestaciones del seguro contra riesgos de accidentes del trabajo y enfermedades profesionales (Ley N° 16.744)

Decretos

Decreto Supremo Nº 109 de 1968, del Ministerio del Trabajo y Previsión Social

Aprueba reglamento para la calificación y evaluación de los accidentes del trabajo y enfermedades profesionales, de acuerdo con lo dispuesto en la Ley N° 16.744, que estableció el Seguro Social contra los riesgos por estos accidentes y enfermedades.

Fecha de publicación: 10 de mayo de 1968

Leyes

Ley Nº 16.744 de 1968, del Ministerio del Trabajo y Previsión Social, Subsecretaría de Previsión Social

Establece normas sobre Accidentes del Trabajo y Enfermedades Profesionales. Mediante esta ley se declara obligatorio el Seguro Social contra riesgos de Accidentes del Trabajo y Enfermedades Profesionales, y se establecen disposiciones para su aplicación.

Fecha de publicación: 29 de enero de 1968

Descubra a qué mutual está adherida su empresa

Esta herramienta le permitirá saber a qué mutualidad (ACHS, IST, ISL, MUSEG) está adherida la empresa para la cual trabaja.