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ORD. N° 45631 02-12-2003
MATERIA: BONIFICACIÓN – SOLICITUD POSTERIOR A DESAFILIACION
CONCORDANCIAS:  Ords. N°s 4637, de 1987, 2366, de 1992 y 58112, de 2002, todos de esta Superintendencia.

Ud., se dirigió a esta Superintendencia, solicitando un pronunciamiento sobre la procedencia de que su Servicio de Bienestar otorgue beneficios que indica a dos afiliadas, que se fundan en causales generadas mientras estaban afiliadas al mismo, pero fueron solicitados con posterioridad a su desafiliación o pérdida de su calidad de funcionarias, que conlleva la anterior.

Acompaña informe de su Asesor Jurídico, quien, respecto de ambos casos, concluye que no procede otorgar el beneficio, toda vez que las solicitantes carecen de la calidad de afiliadas al momento de presentar la solicitud de beneficio.

Sobre el particular, esta Superintendencia cumple con manifestar que aprueba lo manifestado por el Asesor Jurídico de ese Servicio de Salud, toda vez que se ajusta a la reglamentación vigente y a su jurisprudencia.

En efecto, mientras la primera de las interesadas presentó su solicitud de beneficio el 3 de julio del año 2003, habiendo renunciado el 31 de junio del mismo año; la segunda, solicitó beneficios médicos el 12 de agosto del 2003, en circunstancias que su contrato terminó el 1° de julio, por lo que ninguna tenía la calidad de afiliada a la fecha en que impetró el beneficio.

Lo expuesto se desprende del Reglamento General (aprobado por D.S. N° 28, de 1994, Ministerio del Trabajo y Previsión Social) que, en todas sus normas que establecen el derecho a percibir beneficios, siempre alude a los afiliados del Bienestar.

Al efecto, entre otras disposiciones, se pueden señalar las siguientes:

a.- El inciso primero del artículo 14, que dispone los “Servicios de Bienestar deberán establecer en sus Reglamentos los beneficios de bienestar social que podrán otorgar (…) indicando (…) quienes, aparte del afiliado, serán sus beneficiarios”;

b.- El artículo 16 del mismo cuerpo reglamentario que establece la facultad del Servicio de Bienestar para celebrar convenios (a través de la autoridad superior de la Institución) “para satisfacer las necesidades de sus afiliados”, o “mejorar el nivel de atención y servicios que (las instituciones del área de la salud) entreguen a sus afiliados”;

c.- Asimismo, cabe señalar que entre las funciones del Consejo Administrativo del Servicio de Bienestar está la indicada en el artículo 29 letra k), que al efecto señala: “Acoger o denegar las solicitudes de beneficios de los afiliados”, y

d.- El artículo 44 del Reglamento General establece que “los afiliados deberán estar al día en el cumplimiento de las obligaciones contraídas con su respectivo Servicio de Bienestar, para tener derecho a los beneficios que él otorgue, salvo excepciones por causa de fuerza mayor en los términos contemplados en el artículo 45 del Código Civil”.

De la normativa antes expuestas se desprende de modo indubitable la condición básica que debe cumplir una persona para impetrar un beneficio al Servicio de Bienestar -sin contar con la causal que invoque- , cual es, la de tener la calidad de afiliado al mismo, condición sin la cual todos los demás supuestos pierden sustento, y hacen improcedente el otorgamiento del beneficio.

De lo expuesto precedentemente, se desprende que no procede el otorgamiento de beneficios por parte de ese Servicio de Bienestar, a quienes ya hubieran dejado de tener la calidad de afiliados del mismo, en tanto la causal de que se trate, no hubiere sido invocada para impetrarlos, mientras se mantuvo tal calidad.