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ORD. N° 33950 18-07-2005
MATERIA: BENEFICIO – PERIODO DE CARENCIA
FUENTES : Ley N°16.395, artículo 24; D.S. N°28, de 1998 y 154, de 1995, ambos del Ministerio del Trabajo y Previsión Social.

Ud., se dirigió a esta Superintendencia, solicitando un pronunciamiento respecto de la procedencia de pagar a un afiliado del Servicio de Bienestar de esa entidad desde el 10 de junio de 2004, la asignación de nacimiento que éste contempla, por el nacimiento de su hija acontecido el 14 de julio de 2004, atendido que el artículo 17 de su reglamento particular (aprobado por el D.S. N°154, citado en fuentes) establece un plazo de carencia de 3 meses a contar de la incorporación.

Asimismo, solicita se determine si el sentido del referido artículo 17 es impedir el otorgamiento de beneficios cuya causa invocada se produzca durante el plazo de carencia que establece de modo absoluto o si, una vez transcurrido dicho plazo y en el evento que no hubiera operado la caducidad, se podría otorgar el beneficio negado inicialmente, al solicitarlo nuevamente.

Agrega que la Dirección General Jurídica de esa Universidad emitió un informe en que concluye que el afiliado tendrá derecho al beneficio una vez que cuente con la antigüedad mínima (plazo de carencia de tres meses) y no haya transcurrido el plazo de caducidad (de seis meses contados desde la ocurrencia de la causa invocada) que establece el artículo 16 del reglamento particular. Lo anterior, agrega, incluso en el caso que el hecho invocado “se hubiere producido con anterioridad a la afiliación o el interesado hubiere intentado reclamarlo (el beneficio) antes de tiempo”.

Al respecto, esta Superintendencia manifiesta que aprueba parcialmente lo informado sobre el particular por la Dirección General Jurídica de esa Universidad, por cuanto en su mayor parte se ajusta a la reglamentación vigente.

En efecto, de acuerdo al artículo 17 del Reglamento del Servicio de Bienestar de esa entidad, contenido en el D.S. Nº154, de 1995, del Ministerio del Trabajo y Previsión Social, para tener derecho a los beneficios (no médicos) que él contempla se requiere contar con tres meses de antigüedad.

En la especie, de acuerdo a lo informado por esa entidad, la afiliación del interesado se hizo efectiva a contar desde el 10 de junio de 2004, fecha en que se aprobó su solicitud de incorporación, de modo que el plazo de tres meses establecido como período de carencia en el mencionado artículo 17 venció en su caso el 10 de septiembre del mismo año, fecha a contar de la cual podrá impetrar el derecho de que se trata, siempre y cuando no se haya producido la caducidad del mismo.

Ahora bien, dado que el nacimiento de la hija del interesado se produjo el 14 de julio de 2004, el plazo de caducidad aún no había operado a septiembre del mismo año, contando por tanto con plazo suficiente para solicitar el beneficio.

Sin embargo, en relación con la procedencia de otorgar beneficios cuya causa invocada se hubiera producido en una fecha anterior a la afiliación de quien impetra el beneficio al Servicio de Bienestar, esta Superintendencia declara que ello no resulta admisible, por cuanto ya se ha resuelto que ello sólo procederá siempre y cuando el hecho que constituya la causal que se invoca para impetrarlo se haya producido mientras la persona tenía la calidad de afiliado al Servicio de Bienestar.

En efecto, lo anterior por cuanto de acuerdo a la reglamentación vigente, el derecho a impetrar un beneficio se materializa cuando el afiliado ejecuta el acto o es afectado por el hecho que constituye la causal que invocará, por ejemplo, cuando compra los medicamentos o bonos, o sufre el fallecimiento de una carga familiar, toda vez que antes sólo tiene la mera expectativa de solicitar el beneficio.

A lo expuesto, se debe sumar el que las consideraciones se hacen precisamente, respecto del afiliado y no de cualquier funcionario de la entidad, de modo que la mera expectativa existirá sólo para el afiliado, dado que mientras no adquiera esta calidad, los hechos que le afecten no cumplirán las condiciones para ser invocados.

Sin perjuicio de lo anterior y, finalmente, debe tenerse presente que cada circunstancia se apreciará de modo casuístico, por cuanto determinados hechos que ocurren y afectan a una persona adquieren la calidad de estados permanentes o que se renuevan regularmente y ameritan, por lo mismo, ser cubiertos por beneficios del Servicio de Bienestar, como por ejemplo cuando una persona contrae una enfermedad que le obliga a comprar medicamentos permanentemente se afilia con posterioridad a la fecha de inicio de la afección (caso en el que procede la bonificación de los medicamentos, previo cumplimiento de los períodos de carencia), o cuando un funcionario matricula a sus hijos y, con posterioridad se afilia y solicita el beneficio respecto del pago de la siguiente matrícula.