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10 de Julio de 2015

Análisis de las licencias médicas y del gasto en Subsidio por Incapacidad Laboral

Superintendentes de Seguridad Social, Claudio Reyes y de Salud, Sebastián Pavlovic, junto a la Directora Nacional de Fonasa, Dra. Jeanette Vega, dan a conocer cifras oficiales sobre emisión de Licencias Médicas tanto del sistema público como privado, enfermedades más frecuentes que afectan a los trabajadores, y cifras de pago de Subsidios por Incapacidad Laboral”.

La iniciativa surge luego de un largo trabajo iniciado a principio del presente año, donde las tres entidades involucradas en la emisión y fiscalización de las licencias médicas en Chile, Fondo Nacional de Salud (FONASA), Superintendencia de Seguridad Social (SUSESO), Superintendencia de Salud (SIS), dieron a conocer las cifras oficiales vinculadas a las estadísticas de licencias médicas tanto del sistema público, como privado, así como las cifras de Subsidio por Incapacidad Laboral (SIL).

El trabajo iniciado en conjunto por las tres instituciones considera un plan para avanzar en elaboración de estadísticas ajustadas a estándares internacionales que permitan la construcción de indicadores vinculados a licencias médicas y Subsidio por Incapacidad Laboral (SIL), que serán publicados en mayo de cada año.

Dicha instancia, permitirá desarrollar modelos de tramitación de licencia médicas más eficientes con la implementación de tecnologías de la información y la incorporación de mejoras en los procesos que permitirán optimizar la gestión, eliminando trámites administrativos, disminuyendo los tiempos de respuesta y dotando de herramientas automatizadas para focalizar los procesos de fiscalización.

Cabe hacer notar que la licencia médica es un derecho, y como tal debe cautelarse.  Considerando que las licencias médicas tiene un carácter tridimensional: sanitario, laboral y previsional:

  1. a) Es sanitaria, ya que permite la recuperación de un trabajador enfermo.
  2. b) Es laboral, porque habilita su ausencia temporal al trabajo, y finalmente,
  3. c) Es previsional, porque otorga el subsidio que reemplaza su remuneración.

La tramitación de una licencia supone la autorización por parte de una contraloría médica, la cual puede autorizarla, modificarla o rechazarla. Para el caso que sea reducida o rechazada, existen instancias para reclamar, que en su última instancia de apelación se encuentra la Superintendencia de Seguridad Social.

Si bien el porcentaje de rechazo es distinto según el tipo de seguro de salud, por vía reclamo, las cifras muestran que la autorización supera el 90%. Recordemos que un rechazo injustificado de una licencia médica incide en la oportunidad de protección, un derecho de todos los trabajadores.

CHILE ENTRE LOS PAÍSES CON MENOR GASTO EN SUBSIDIO POR LICENCIAS MÉDICAS

El gasto en subsidio por licencias médicas en nuestro país, no puede calificarse de excesivo, más aún, cuando es más bajo que muchos países de la OCDE.

La OCDE posee un indicador que compara la realidad de los países miembros calculando el porcentaje que representa el gasto en subsidios de licencias médicas, dentro del total del Producto Interno Bruto (PIB).

En el último estudio publicado por OCDE (2010), el rango va desde el 0,1% (en países como Japón y Corea) hasta el 2,3% (en Noruega). Al calcular dicho valor para Chile, el resultado corresponde al 0,5% del PIB (año 2013), lo que nos sitúa en el tercio más bajo de los países de la OCDE.

Diversos estudios indican que un número importante de licencias médicas que son de origen laboral son cubiertas por el seguro de salud común (fundamentalmente vinculadas a patologías del ámbito osteomuscular, traumáticas y de salud mental), lo cual sustenta la idea de la existencia de subsidios cruzados.

Para nuestras instituciones  esto significa que una de cada cinco licencias médicas sería de origen laboral. Lo anterior se explica por una baja notificación de accidentes del trabajo y enfermedades profesionales, debido al desconocimiento de los propios trabajadores sobre la protección que debe brindar el seguro laboral. Muchas veces, los trabajadores-as concurren a la Red Asistencial de Salud y no a mutuales o ISL como correspondería en estos casos.

La incorporación de herramientas tecnológicas permitirá en materia de licencias médicas una fiscalización más oportuna, eficiente y confiable. Con respecto a la Ley N° 20.585, sobre otorgamiento y uso de licencia médica, tanto la COMPIN como la SUSESO han aplicado sanciones a profesionales respecto de los cuales han emitido licencias médicas con evidente ausencia de fundamento médico.

Por su parte, FONASA ha comenzado a cobrar los subsidios emanados de licencias médicas otorgadas por profesionales que se encontraban sancionados en el periodo de la emisión.

LINCENCIAS MEDICAS Y GASTO SOCIAL

Las licencias son ante todo un instrumento terapéutico. Por lo tanto, deben ser analizadas de forma global y considerar múltiples variables. Por ejemplo, si bien existe un aumento numérico de licencias médicas de 9,6%, esto se explica en parte por el aumento de cotizantes en el sistema -que llegó a 4,8% el 2014- y no por mayor cantidad de cotizantes enfermos o que presentan licencias.

Es así, como las licencias médicas se han mantenido estables en el tiempo en cuanto al número de días pagados, valor día pagado, el costo por licencias y el costo por cotizantes.

También nuestro país se encuentra entre los países OCDE que menos gastos en subsidios desembolsan por licencias médicas. Por lo tanto, se estima que deben implementarse estrategias para evitar el subsidio cruzado con el seguro laboral, como también desarrollar modelos de tramitación de licencias más expeditas para las personas, de forma de resguardar sus derechos.